Biología y ecología de Ecteinascidia turbinata (Ascidiacea: Perophoridae) en Cuba, trabajo de Tesis Doctoral, opta por el Premio de la Agencia de Medio Ambiente de Cuba en el 2004
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| Doctora Aida Hernández-Zanuy, autora del Proyecto junto a un colectivo de especialistas y técnicos del IDO. |
colonia de ascidias en una raíz de manglar
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Importantes novedades científicas, teóricas y prácticas presenta la Tesis Doctoral Biología y ecología de Ecteinascidia turbinata (Ascidiacea Perophoridae) en Cuba, de la ya Doctora Aida Hernández-Zanuy, que reúne resultados del trabajo desplegado por un colectivo de trabajadores del Instituto de Oceanología durante ocho años.
Esos resultados permitieron constatar la factibilidad de explotación sostenible en Cuba de un nuevo recurso marino, la ascidia Ecteinascidia turbinata, de enorme importancia y actualidad, ya que constituye materia prima para la obtención de un compuesto anticancerígeno de probada actividad, muy cercano a la comercialización. La empresa europea dueña de la patente del medicamento concedió su aval a la Tesis.
Defendida en diciembre del 2004, la Tesis permitirá al Estado contar con un nuevo recurso económico de la plataforma marina cubana y constituye el primer estudio realizado a escala mundial sobre la biología de E. turbinata en el medio natural, que incluye el nivel individual (larva/colonia), poblacional y de la comunidad.
Por primera vez se describe el ciclo de vida de E. turbinata, y también por primera vez también se estudian en Cuba la biología y ecología de una especie de ascidia. Así, se registraron por primera vez para Cuba 10 especies, cuatro de invertebrados y seis de algas, así como se detectó una nueva localidad para una especie de crustáceo.
La disponibilidad de este recurso marino se evaluó por primera vez en Cuba, y fueron identificadas localidades potencialmente importantes para su explotación comercial. Los resultados dieron lugar a un método nuevo para la producción comercial sostenible de la ascidia.
La importancia teórica de esta Tesis radica en que presentó el análisis de un conjunto de aspectos de la biología y la ecología de E. turbinata, que constituyen herramientas teóricas esenciales para el manejo del recurso, tanto en Cuba como en otras áreas del Caribe donde las condiciones ambientales sean similares.
Además se obtuvo información teórica básica sobre la hidrología y la biodiversidad del ecosistema de manglar, que representa un aporte a los estudios conservacionistas, ya que contiene las premisas indispensables para la realización de investigaciones teórico-prácticas sobre el manejo de los ecosistemas marino-costeros.
Como importancia práctica, el estudio permite la evaluación de la factibilidad de explotación del recurso y sus recomendaciones permitirán al país ejecutar la explotación de un nuevo recurso de tan considerable valor como para ser considerado importante renglón económico.
El trabajo permite abordar la producción de compuestos antitumorales a partir de los recursos disponibles en el medio natural. Esta última variante representa una alternativa para sustituir importaciones de sustancias antitumorales cuyos precios en el mercado mundial son excesivamente altos, lo que en los últimos años ha sido una prioridad del Estado Cubano.
La metodología elaborada a partir de las bases biológicas obtenidas en la investigación constituye un punto de partida para la producción industrial en Cuba de un compuesto antitumoral de probada eficiencia.
Los resultados de la Tesis pueden ser utilizados en la docencia teórica y práctica de las Carreras de Biología de la Universidad de La Habana, el Instituto Pedagógico Superior y en Cursos de Postgrado.
El Proyecto Evaluación de la diversidad de moluscos marinos de la Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes generó el inventario más completo y actualizado de la malacofauna marina en un área protegida o localidad cubana
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Figura 1. Ubicación de las localidades de muestreo. 1: Cayo Redondo, La Fe; 2: Banco de Sancho Pardo; 3: Ensenada de Bolondrón; 4: Los Morros de Piedra; 5: Playa Las Tumbas; 6: Caleta Larga; 7: María la Gorda; 8: Playa Las Canas; 9: Ensenada de Cortés. |
Especies colectadas en las localidades de muestreo |
El Parque Nacional Guanahacabibes, en la península más occidental de Cuba, provincia de Pinar del Río, cuenta ahora con el inventario más extenso, completo y actualizado de la malacofauna marina en un área protegida o localidad cubana en general.
Un estudio del Instituto de Oceanología, llevado a cabo por los Doctores José Espinosa y Jesús Ortea, este último de la Universidad de Oviedo, España, durante los años 2003-2004, permitió identificar y clasificar 576 especies de moluscos marinos (413 gasterópodos, 137 bivalvos, 16 quitones, 5 escafópodos y 4 cefalópodos).
Relaciones tróficas
Entre los aportes destacados del Proyecto Evaluación de la diversidad de moluscos marinos de la Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes se encuentra la descripción de 11 nuevas especies para la ciencia, 10 de éstas exclusivas de la Península de Guanahacabibes, y un total de 22 nuevos registros para la fauna marina cubana.
El análisis de las categorías tróficas de las especies inventariadas señala que el 41,1% de estas especies son gasterópodos carnívoros, representados en su mayoría por especies de los arrecifes coralinos; el 34,1% filtradoras, principalmente bivalvos y escafópodos cestonófagos, que en general se alimentan del fitoplancton; el 21,7% son gasterópodos y quitones herbívoros, y un 2,9% lo constituyen especies de gasterópodos parásitos.
Entre los impactos que arrojó el estudio aparece, además, un nuevo indicador para estimar la riqueza de especies en las reservas naturales y áreas de interés conservacionista marinas, mediante inventarios intensivos del número de especies de moluscos y el posible endemismo local de este grupo. Este indicador puede ser interpretado como un índice de la biodiversidad global presente en dichas áreas y facilita las posibles comparaciones sobre la base de sus riquezas de especies. Se amplió y actualizó la colección de moluscos del Centro Colecciones Naturales Marinas del Instituto de Oceanología, con la incorporación de 235 lotes, correspondientes a 197 especies de moluscos y un total de 426 ejemplares, debidamente etiqueteados, georreferenciados e incorporados a las bases de datos de dicho centro.
Las 11 nuevas especies propuestas para la ciencia mediante esta investigación son:
Rissoina redferni, Intelcystiscus yemayae,
Granulina guanajatabey, Volvarina ginae, Volvarina baenai, Volvarina ficoi,
Volvarina criolla, Volvarina helenae, Prunum camachoi, Hyalina dearmasi y Chelidonura
mariagordae (Espinosa y Ortea, 2002, 2003 y Ortea y Espinosa, 2003).
Otro aporte importante del inventario es que un total de 22 especies de las 576 catalogadas han resultado nuevos registros para la fauna marina cubana. De éstas, 5 son prosobranquios; 16 opistobranquios y un bivalvo.
La investigación destaca de manera particular la cantidad de nuevas especies (7) encontradas en el interior de la Ensenada de Bolondrón, "localidad pequeña y aparentemente con poca diversidad de hábitats y que en general no presenta una alta riqueza de especies de moluscos, lo que la señala como un punto de especiación muy singular en la Península de Guanahacabibes, que debe ser protegido y conservado".
Portada de Libro de Corales Petreos de Cuba
El Instituto de Oceanología (IDO) acaba de publicar el libro Corales pétreos, jardines sumergidos de Cuba, historia del estudio de estos invertebrados en Cuba y a la vez muestra documentada de especies del archipiélago cubano, sus relaciones con otros organismos y su importancia e implicaciones ecológicas.
La obra consta de 318 páginas con seis capítulos donde se agrupan 15 artículos. Incluye 28 ilustraciones, tres imágenes artísticas, tres espaciocartas, 10 imágenes de satélite, 366 fotos inéditas y 222 referencias científicas. Todas las fotos que se publican, con excepción de cuatro, fueron tomadas en Cuba, por lo que la presentación de la diversidad de estos invertebrados en su medio y su colorido no tiene precedentes en la historia de las ciencias marinas de Cuba.
Se muestran evidencias del uso de corales pétreos desde las culturas aborígenes cubanas (500 ANE, 1511 DNE) y se describe la historia del estudio de éstos invertebrados desde el año 1787 (Antonio Parra siglo XVIII). Se presenta a la investigadora del IDO, Licenciada Nereida Martínez Estalella, como la primera cubana que se destacó en el estudio de estas especies.
Editado científicamente y escrito en parte por el Licenciado en Biología Sergio González Ferrer, quien contó con la colaboración de destacados especialistas y técnicos de Oceanología, Corales… se propone una definición del concepto de "coral pétreo", algo que no suele manejarse adecuadamente en la literatura. Se acopian las características generales de los corales pétreos en una forma sin precedente en la literatura especializada.
Para Cuba son presentadas 152 especies de estos invertebrados, divididas en 133 escleractinios y 19 hidrozoos y se incluye un catálogo con 58 especies de corales formadores de arrecifes y una lista con 94 especies no formadores de arrecifes.
También el concepto de "arrecife coralino" es debatido en el libro, al igual que sus tipos generales y presencia en Cuba, a partir de información de campo e imágenes de satélite. La obra propone la existencia en Cuba de dos barreras coralinas: Los Colorados y Jardines de La Reina, considerando esta última la más grande del océano Atlántico.
Corales…analiza el papel que desempeñan esas formaciones en la protección de las costas, en el desarrollo de otros ecosistemas, y muestra el interés de estas especies para el hombre en la arquitectura, el turismo, la educación (colección de corales cubanos), la medicina, artesanía, fotografía y pintura.
Escrito en lenguaje accesible a un público general, pero suficientemente riguroso como para constituirse en herramienta de tomadores de decisiones, especialistas y activistas de medio ambiente a lo largo del país, el libro también expone problemas de estos invertebrados marinos frente a la erosión, los fenómenos meteorológicos, el incremento de la temperatura y el nivel del mar, la sedimentación, enfermedades…
Por último se plantean los pasos dados en el manejo y legislación ambiental de los arrecifes coralinos, así como las acciones necesarias para la protección de estos ecosistemas.